Tu arte lo generó. Nosotros lo recuperamos. Rastreamos, reclamamos y cobramos el dinero que tu música ya produjo en plataformas, distribuidores y sociedades de gestión —y que nunca llegó a tus manos.
No vendemos una calculadora ni una promesa: entregamos un dictamen claro y, con él, recuperamos dinero real.
Rastreamos tus regalías en todas las plataformas e identificamos al dueño del master, al distribuidor y a las sociedades de gestión. Sabemos dónde está el dinero.
Exigimos con respaldo legal lo no pagado, las cuentas mal liquidadas y los contratos incumplidos —ante el distribuidor, el sello, la sociedad o la contraparte.
El dinero regresa a tus manos y blindamos tu catálogo —contratos y registros en orden— para que nunca vuelva a escaparse un solo peso.
Seis frentes donde tu música genera ingresos —y donde el dinero suele perderse.
El derecho del master: lo que paga cada stream por el fonograma, vía el dueño identificado por la línea ℗.
Derechos de autor por la obra subyacente, gestionados por sociedades como la SACM en México.
Ingresos por uso de tu música en YouTube que con frecuencia no se reclaman ni se liquidan completos.
Cómo liquidan Symphonic, Believe, The Orchard, DistroKid y otros —y qué se quedó en el camino.
Acuerdos donde el artista nunca cobra porque siempre "debe" gastos descontados de forma opaca.
Cláusulas no respetadas, pagos parciales y exclusividades violadas que se traducen en dinero adeudado.
El mercado se detiene en la estimación. Nosotros sumamos la capa legal que convierte el cálculo en un cobro real. Ese es el foso.
Nacemos de un caso real documentado de regalías por encima de un millón de dólares. No es teoría: es experiencia probada.
Dominio de SACM, IMPI y del Contrato 360 Blindado —un terreno que las herramientas globales no cubren.
Una auditoría multiplataforma que reconstruye, derecho por derecho, quién generó qué, quién lo cobra y cuánto debiste recibir.
Spotify, YouTube Content ID, Apple Music, Amazon, Deezer y más: el ingreso real por servicio.
Identificamos master, distribuidor, editor y sociedad —el mapa de a quién reclamarle.
Master, composición y sello: cada uno se paga distinto, por vías distintas y a personas distintas.
Cobramos una comisión únicamente sobre el dinero que efectivamente regresa a tus manos.
Sin recuperación, sin honorarios. No arriesgas capital para iniciar el proceso.
Nuestro interés y el tuyo apuntan en la misma dirección: solo ganamos si tú ganas.
Trabajamos a éxito: cobramos una comisión sobre lo que efectivamente recuperas. Si no hay recuperación, no hay honorarios. El porcentaje se define por escrito en cada caso, con condiciones claras desde el inicio.
La auditoría y el dictamen de Huella Fonográfica se entregan en días. La recuperación depende de cada frente —distribuidor, sociedad o contraparte—; te damos un horizonte realista desde el dictamen, sin promesas vacías.
Solo los datos básicos de tu música: nombre artístico o del grupo y tu catálogo. Con eso corremos la auditoría inicial y estimamos el alcance del caso. Si tienes estados de cuenta, afinamos la cifra exacta.
Sí. Operamos con máximo rigor jurídico y tratamos tu información conforme a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP), con aviso de privacidad correspondiente. Tu caso es confidencial.
Cuéntanos quién eres y corremos la primera lectura de tu Huella Fonográfica. Sin compromiso y sin costo: sabrás dónde está tu dinero antes de decidir.